Un 13 de marzo, pero de 2005, el «Bati» anunciaba su retiro del fútbol a los 36 años. El goleador histórico dejó una huella imborrable en la Selección Argentina.
Gabriel Omar Batistuta puso fin a su carrera profesional en esta fecha, dejando un legado de 56 goles con la Albiceleste, cifra que lo mantuvo como el máximo artillero histórico hasta el año 2016, cuando fue superado por Lionel Messi. Su potencia y eficacia lo convirtieron en un referente absoluto del área en todo el mundo.
En su paso por los Mundiales, Batistuta se posicionó como una pieza fundamental del ataque argentino, logrando récords y momentos memorables que aún hoy los hinchas recuerdan con nostalgia. A más de dos décadas de colgar los botines, su nombre sigue siendo sinónimo de gol y entrega por la camiseta nacional.





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