Tras cumplir una condena de 8 años, Braian fue contratado en una carnicería donde lo trataban como a uno más. El miércoles desactivó las luces y entregó la recaudación a un auto que lo esperaba afuera.
Braian, un joven que salió de prisión hace poco más de un año tras cumplir una condena de 8 años por robo a mano armada, traicionó la confianza de quienes le dieron trabajo en Ramos Mejía. Durante casi todo 2025, se desempeñó como un empleado «ejemplar», ganándose el aprecio de los dueños, quienes incluso le permitían quedarse a descansar en el local para que no tuviera que viajar hasta Moreno.
Sin embargo, el engaño terminó el pasado miércoles. Según relató Soledad, la dueña del comercio, el carnicero cortó las luces del área de heladeras y robó $40.000 de la caja y $600.000 de la oficina. Las cámaras de seguridad registraron el momento en que entregaba el botín a un vehículo que lo aguardaba en la puerta. Los propietarios expresaron su profundo dolor por la ingratitud de alguien a quien intentaron ayudar a reinsertarse.





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