La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado una emergencia sanitaria ante el brote de una nueva cepa del virus mpox, anteriormente conocido como viruela del mono, en la República Democrática del Congo (RDC). Esta nueva variante ha encendido las alarmas debido a su rápida propagación y a la gravedad de los síntomas que presenta, especialmente en niños, lo que ha llevado a los expertos a evaluar los riesgos de una potencial crisis sanitaria a nivel global.
El director general de la OMS, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, expresó su preocupación por la aparición de este nuevo clado del virus, que se ha expandido rápidamente en el este de la RDC y ha sido reportado en países vecinos. Según explicó el infectólogo Gastón Corpertari, el virus de la viruela del mono se divide en dos clados principales: el clado I, que históricamente ha sido endémico en África Central, y el clado II, responsable del brote global de 2022. La nueva cepa pertenece al clado I, que ha mostrado ser más letal, con una tasa de mortalidad del 5,3%.

Corpertari indicó que la situación en la RDC es particularmente preocupante debido al alto número de casos en niños menores de 15 años, quienes representan el 67% de los casos sospechosos y el 84% de las muertes. Esto sugiere que la transmisión del virus se está dando principalmente a través del contacto familiar y comunitario, lo que podría facilitar su propagación más allá de las fronteras de África.
Ante la posibilidad de que este brote se expanda a nivel internacional, el infectólogo Roberto Debbag subrayó que la declaración de emergencia por parte de la OMS busca alertar sobre el riesgo de diseminación. Sin embargo, aclaró que, aunque la nueva variante es más contagiosa y presenta una transmisión aérea limitada, es improbable que desencadene una pandemia similar a la del COVID-19. En su opinión, es más probable que se produzcan brotes epidémicos localizados.

Por su parte, el Dr. Tomás Orduna, miembro de la Asociación Panamericana de Infectología, enfatizó la importancia de la vigilancia epidemiológica, especialmente en América Latina, donde la proximidad geográfica y la falta de inmunización podrían facilitar la propagación del virus. Orduna advirtió que la nueva cepa afecta principalmente a niños y adolescentes, quienes no están protegidos por las vacunas existentes.
A pesar de la preocupación global, los expertos coinciden en que, por ahora, la clave para contener la propagación del virus radica en la vigilancia epidemiológica y en la rápida intervención sanitaria en las regiones afectadas.





Deja un comentario