La ciudad de Buenos Aires amaneció este martes con montañas de basura acumulada en sus calles, resultado de una medida de fuerza implementada por el Sindicato de Camioneros. La protesta se desencadenó en respuesta a la decisión del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, de revisar la preadjudicación del sistema de grúas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), una adjudicación que Macri calificó de “carísima” y “escandalosa”.
El conflicto no implica un paro total de la recolección de basura, sino que los trabajadores están operando bajo un régimen de trabajo a reglamento. Según Pablo Moyano, secretario adjunto del gremio y cotitular de la Confederación General del Trabajo (CGT), los recolectores están trabajando con un estricto apego al convenio, incluyendo 15 minutos de descanso por cada hora de trabajo.

En declaraciones a radio El Destape, Moyano denunció que “el gobierno porteño quiere estatizar la recolección de basura y cambiarles el convenio” a los trabajadores. Además, criticó las irregularidades en las empresas de recolección y el hecho de que los barrenderos paguen el impuesto a las Ganancias.
El Sindicato de Camioneros emitió un comunicado en el que declaró el estado de alerta, movilización y trabajo a reglamento en la rama de Recolección y Barrido, y no descartó la adopción de otras medidas para defender los derechos de los trabajadores.
El trasfondo del conflicto radica en la revisión por parte del gobierno porteño de la preadjudicación del sistema de acarreo, adjudicado durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta. Jorge Macri, actual jefe de Gobierno, expresó en LN+ que la adjudicación “amerita ser revisada” por su elevado costo y calificó la situación como “escandalosa”.
En una entrevista con radio La Red, Macri afirmó no tener problemas con el gremio de la recolección y señaló a las empresas como responsables de cualquier deficiencia en el servicio. Asimismo, aseguró que se ha garantizado la estabilidad laboral a los 350 camioneros afectados, cuestionando si la verdadera intención del gremio es defender a las empresas.
Durante la administración de Rodríguez Larreta, el sistema de acarreo fue estatizado y 500 trabajadores afiliados a los Moyano en las empresas Dakota y BRD recibieron indemnizaciones de hasta 4 millones de pesos, pasando a trabajar para la Sociedad del Estado que administra los subtes (SBASE). La operación del servicio fue transferida a Autopistas Urbanas Sociedad Anónima (AUSA). La actual revisión de la preadjudicación por parte del gobierno porteño es el núcleo del conflicto que ha derivado en la acumulación de basura en las calles de Buenos Aires.






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